Divorcio de mutuo acuerdo: por qué el convenio regulador es tan importante
Cuando una pareja se plantea un divorcio de mutuo acuerdo, el convenio regulador es uno de los documentos más importantes del proceso. En él se recogen las medidas que van a regular los efectos familiares, económicos y patrimoniales de la ruptura, siempre en función de las circunstancias concretas de cada caso.
En resumen
- El convenio regulador recoge las medidas principales de un divorcio de mutuo acuerdo.
- Su contenido depende de cada caso y de si existen hijos, vivienda familiar, cargas económicas, bienes comunes, pensión compensatoria o animales de compañía.
- El Código Civil establece qué aspectos debe contener, al menos, cuando resulten aplicables.
- Un convenio claro y adaptado a la situación real de la pareja puede evitar conflictos posteriores.
- Contar con asesoramiento legal ayuda a redactar un acuerdo más preciso, equilibrado y jurídicamente seguro.
Qué es el convenio regulador
El convenio regulador es el documento en el que los cónyuges recogen las medidas que van a regular los efectos de su separación o divorcio.
En un divorcio de mutuo acuerdo, no basta con que ambas partes estén conformes en poner fin al matrimonio. También es necesario concretar, cuando proceda, cuestiones como los hijos, la vivienda familiar, las cargas económicas, los bienes comunes, la pensión compensatoria o el cuidado de los animales de compañía.
Por eso, el convenio regulador no debe entenderse como un simple trámite. Su finalidad es dejar constancia de los acuerdos alcanzados y evitar que queden puntos importantes sin regular.
Un divorcio puede ser de mutuo acuerdo y, aun así, requerir un convenio regulador bien redactado. El acuerdo entre las partes es importante, pero también lo es que ese acuerdo quede expresado con claridad.
Por qué es importante en un divorcio de mutuo acuerdo
El divorcio de mutuo acuerdo puede ser una vía menos confrontativa que un procedimiento contencioso, siempre que el acuerdo esté bien planteado y responda a la situación real de la pareja.
El problema aparece cuando el convenio no concreta bien determinadas cuestiones: cómo se organizan las estancias con los hijos, qué ocurre con los gastos, quién asume determinadas cargas, cómo se regula el uso de la vivienda familiar o qué pasa con bienes y deudas comunes.
Cuando estos puntos no quedan claros desde el principio, pueden surgir desacuerdos más adelante. Por eso es importante que el convenio sea preciso, completo y adaptado al caso concreto.
Qué debe incluir el convenio regulador
El Código Civil establece que el convenio regulador debe contener, al menos y siempre que fueran aplicables, una serie de extremos relacionados con los efectos de la separación o el divorcio.
Entre las cuestiones que pueden formar parte del convenio regulador se encuentran:
- El cuidado de los hijos sujetos a la patria potestad de ambos progenitores.
- El ejercicio de la patria potestad y, en su caso, el régimen de comunicación y estancia con el progenitor con el que no convivan habitualmente.
- El régimen de visitas y comunicación de los nietos con sus abuelos, si se considera necesario y atendiendo siempre al interés de los menores.
- El destino de los animales de compañía, si existen, teniendo en cuenta el interés de los miembros de la familia y el bienestar del animal.
- La atribución del uso de la vivienda y del ajuar familiar.
- La contribución a las cargas del matrimonio y alimentos, así como sus bases de actualización y garantías, en su caso.
- La liquidación del régimen económico matrimonial, cuando proceda.
- La pensión compensatoria que pudiera corresponder a uno de los cónyuges, si se dan los requisitos legales.
No todos estos puntos aparecen en todos los convenios, porque cada situación familiar y económica es distinta. La clave está en identificar qué medidas son aplicables y regularlas correctamente.
| Aspecto a regular | Por qué conviene concretarlo |
|---|---|
| Hijos | Para organizar cuidado, estancias, comunicación, alimentos y otros aspectos familiares que procedan. |
| Vivienda familiar | Para determinar la atribución del uso de la vivienda y del ajuar familiar. |
| Cargas y alimentos | Para fijar la contribución de cada parte, sus bases de actualización y las garantías que correspondan. |
| Régimen económico matrimonial | Para liquidarlo cuando proceda conforme a la situación patrimonial del matrimonio. |
| Pensión compensatoria | Para regularla si la separación o el divorcio produce un desequilibrio económico en uno de los cónyuges. |
| Animales de compañía | Para establecer su destino, tiempos de convivencia y cargas asociadas a su cuidado, si existen. |
El riesgo de usar un modelo genérico de internet
Uno de los errores más habituales es utilizar un modelo genérico de convenio regulador y adaptarlo de forma superficial. Aunque pueda parecer una solución sencilla, no siempre responde a la realidad de cada familia.
Desde un punto de vista práctico, un modelo genérico puede dejar sin regular cuestiones importantes o utilizar expresiones demasiado amplias. Por ejemplo, puede no concretar adecuadamente determinadas estancias, gastos, cargas económicas, uso de la vivienda o consecuencias patrimoniales.
El convenio regulador debe ajustarse al caso concreto. No se trata de hacer un documento más largo, sino de que las medidas estén bien definidas y puedan cumplirse de forma clara.
Aspectos que conviene dejar especialmente claros
En un convenio regulador, la claridad es fundamental. Cuanto más preciso sea el acuerdo, menor será el margen para interpretaciones distintas en el futuro.
Si hay hijos
Cuando existen hijos, conviene regular las medidas familiares que resulten aplicables: cuidado, patria potestad, comunicación, estancias, alimentos y demás cuestiones necesarias según el caso.
Además, si existen hijos mayores o menores emancipados que carezcan de ingresos propios y convivan en el domicilio familiar, también pueden verse afectados por determinadas medidas económicas.
Si existe vivienda familiar
La vivienda suele ser uno de los puntos más sensibles en un divorcio. Por eso conviene concretar la atribución del uso de la vivienda y del ajuar familiar, así como las cargas asociadas cuando proceda.
También puede ser necesario regular cuestiones relacionadas con hipoteca, préstamos, comunidad, suministros u otros gastos vinculados a la vivienda, siempre en función de la situación concreta.
Si hay bienes, deudas o régimen económico matrimonial
Cuando existen bienes comunes, préstamos, cuentas compartidas o un régimen económico matrimonial pendiente de liquidar, es importante estudiar cómo debe reflejarse esta situación en el convenio.
El Código Civil contempla la liquidación del régimen económico matrimonial cuando proceda, por lo que este punto debe revisarse con especial cuidado en cada caso.
¿Puede modificarse un convenio regulador?
Sí. Las medidas convenidas judicialmente pueden modificarse judicialmente o por nuevo convenio aprobado por el juez cuando lo aconsejen las nuevas necesidades de los hijos o el cambio de circunstancias de los cónyuges.
Además, las medidas sobre animales de compañía también pueden modificarse si se alteran gravemente sus circunstancias. Y las medidas formalizadas ante letrado de la Administración de Justicia o en escritura pública pueden modificarse por un nuevo acuerdo sujeto a los mismos requisitos exigidos legalmente.
Aunque exista esta posibilidad, lo recomendable es que el convenio esté correctamente planteado desde el inicio para reducir el riesgo de conflictos posteriores.
El convenio regulador debe ser claro, equilibrado y adaptado al caso concreto. No se trata solo de alcanzar un acuerdo, sino de que ese acuerdo pueda aplicarse de forma práctica y segura.
Errores frecuentes al preparar un convenio regulador
Algunos errores pueden provocar conflictos después del divorcio, incluso cuando inicialmente existe buena relación entre las partes.
- Utilizar un modelo genérico sin adaptarlo al caso concreto.
- No concretar suficientemente las medidas relativas a los hijos, cuando existen.
- No regular con claridad la vivienda familiar y las cargas asociadas.
- No revisar adecuadamente bienes comunes, deudas o régimen económico matrimonial.
- No valorar si puede existir pensión compensatoria en caso de desequilibrio económico.
- Dejar fuera cuestiones relevantes sobre animales de compañía, si forman parte de la familia.
- Utilizar expresiones ambiguas que puedan interpretarse de distintas formas.
Evitar estos errores desde el principio puede ahorrar tiempo, costes y tensiones en el futuro.
Por qué contar con asesoramiento legal
Aunque el divorcio sea de mutuo acuerdo, contar con asesoramiento legal permite revisar si las medidas pactadas son adecuadas, si el convenio recoge los aspectos necesarios y si se ajusta correctamente a la situación personal, familiar y económica de las partes.
Un abogado puede ayudar a transformar un acuerdo verbal en un documento claro, ordenado y jurídicamente seguro. También puede detectar puntos que quizá no se habían previsto y que pueden ser relevantes a medio o largo plazo.
En SB Legal te ayudamos a preparar un convenio regulador adaptado a tu situación, para que puedas afrontar el divorcio de mutuo acuerdo con mayor tranquilidad y seguridad.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el convenio regulador en un divorcio?
Es el documento en el que se recogen las medidas que regulan los efectos de la separación o el divorcio, siempre en función de las circunstancias concretas de cada caso.
¿Qué debe incluir un convenio regulador?
Debe contener, al menos y siempre que sean aplicables, medidas sobre hijos, visitas o comunicaciones, animales de compañía, vivienda familiar, cargas y alimentos, liquidación del régimen económico matrimonial y pensión compensatoria.
¿Puedo usar un modelo de convenio regulador descargado de internet?
No es lo más recomendable. Un modelo genérico puede no adaptarse a la situación real de la pareja y dejar sin regular cuestiones importantes.
¿Qué pasa si hay hijos?
Cuando hay hijos, el convenio debe regular las medidas familiares y económicas que correspondan, como cuidado, patria potestad, comunicación, estancias y alimentos, según proceda.
¿El convenio regulador puede incluir la vivienda familiar?
Sí. El convenio puede regular la atribución del uso de la vivienda y del ajuar familiar, así como las cargas relacionadas cuando proceda.
¿Se puede modificar el convenio regulador más adelante?
Sí. Las medidas pueden modificarse si lo aconsejan nuevas necesidades de los hijos o un cambio de circunstancias de los cónyuges, siguiendo los cauces legalmente previstos.
¿Puede regularse el cuidado de animales de compañía?
Sí. Cuando existan animales de compañía, el convenio puede incluir medidas sobre su destino, tiempos de convivencia y cuidado, así como las cargas asociadas, teniendo en cuenta el bienestar del animal y el interés de la familia.
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